Logo de WordPress, sistema de gestión de contenidos

WordPress: qué es, cómo funciona y qué puedes hacer con él

Si estás pensando en crear una página web, es muy probable que en algún momento te hayas cruzado con WordPress. Y también es bastante probable que no tengas del todo claro para qué sirve o hasta dónde puede llegar.

No es nada raro que esto ocurra. Después de más de una década trabajando como desarrollador WordPress freelance, sigo encontrándome con proyectos donde se ha usado sin entender bien cómo funciona y eso acaba pasando factura más adelante.

Porque WordPress es una herramienta muy versátil, sí, pero precisamente por eso también es fácil utilizarla mal si no tienes claras ciertas bases desde el principio.

Hace ya tiempo escribí un artículo introductorio, pero con la experiencia acumulada creo que tiene más sentido explicar qué es, cómo funciona y en qué casos merece la pena usarlo, de forma clara y sin complicaciones innecesarias.

No pretende ser una guía extensa, sino una aproximación completa para entender los puntos clave antes de empezar, tanto si vienes como usuario sin experiencia como si ya trabajas en desarrollo y quieres ordenar ideas.

Qué es WordPress

WordPress es un sistema de gestión de contenidos, lo que normalmente se conoce como CMS. Esto significa que te permite crear y gestionar una página web sin tener que programarla desde cero. O en caso de que te dediques profesionalmente al desarrollo, crear una web personalizada sin tener que partir desde cero.

Aunque empezó como una plataforma para blogs, hoy en día se utiliza para prácticamente cualquier tipo de web: páginas corporativas, tiendas online, webs de reservas, portales de contenido, etc.

De hecho, si quieres profundizar un poco más en este enfoque, te dejo por aquí un artículo donde explico por qué WordPress es mucho más que un simple gestor de blogs.

En resumen, quédate con que es una herramienta para crear webs que van desde lo muy sencillo a lo extremadamente complejo. El límite, en este caso, lo marcas tú.

Cómo funciona WordPress (a nivel básico)

A nivel interno, WordPress no deja de ser una aplicación web. Funciona con una base de datos donde se guarda todo el contenido (como pueden ser los textos, páginas o configuraciones) y un conjunto de archivos que se encargan de mostrarlo.

Esto quiere decir que puedes cambiar completamente el diseño de una web sin tocar el contenido. Pero también implica que, si algo falla en la base de datos, puedes encontrarte con páginas que directamente no cargan o muestran errores difíciles de entender.

Cuando accedes a una página, WordPress recoge la información de la base de datos y la muestra en pantalla usando el diseño que se haya establecido.

En este proceso entran en acción tres elementos que son los pilares de esta herramienta y convienen que te familiarices cuanto antes con ellos.

El núcleo de WordPress

El núcleo o core es el sistema del CMS en sí. Es decir, esto es el conjunto de programación que se encarga de gestionar internamente y mostrar públicamente la información, pero sin diseño.

El tema

El tema es la capa de diseño que permite mostrar lo anterior de un modo visualmente atractivo para el visitante. Viene a ser lo que tradicionalmente se conoce como maqueta, pero ya conectada al núcleo.

Los plugins

Son componentes externos que permiten añadir funciones adicionales a nuestro WordPress. Normalmente son desarrollados por terceros y pueden instalarse de manera cómoda desde el panel de control sin tener que tocar el tema.

Entender esta base te ayuda mucho a no perderte cuando empiezas a tocar cosas o cuando algo no funciona como esperas. De hecho, en mi primer contacto, me lié bastante con esta diferenciación porque no conocía nada de la herramienta.

Qué tipo de webs puedes crear con WordPress

Una de las grandes ventajas de WordPress es su enorme flexibilidad. No estás limitado a un tipo de web concreto, porque, aunque de base viene bastante estandarizado, es gracias a todo el ecosistema que existe a su alrededor que puede hacerse cualquier cosa.

No voy a ponerme a enumerar para todo lo que puedes usarlo, pero como sé que con ejemplos las cosas se entienden mejor, sí que puedo comentar unos cuantos que me parecen más representativos.

Por ejemplo, puedes usarlo para crear una web corporativa del sector que sea. Eso pasa por portales de firmas internacionales o para la carnicería de tu barrio. El elemento diferenciador entre una cosa u otra será cómo trabajes el proyecto en sí.

También puede servirte para montar un blog, efectivamente, de esos que en su época tenía casi todo el mundo con acceso a internet. Pero aquí el matiz es que puede servirte tanto para un blog personal de cocina como para el de una marca de coches. De nuevo el enfoque y cómo se trabaje, marca la diferencia entre un portal amateur y uno profesional.

Uno de los platos fuertes es que nos permite desarrollar una tienda online con WooCommerce, una de las soluciones más utilizadas en desarrollo de tiendas online con WordPress y que a su vez se puede personalizar hasta límites insospechados.

Por último, podemos crear también una web totalmente a medida con funcionalidades específicas, como quien trabaja con un lienzo en blanco. Lo que ha hecho que muchos desarrolladores nos hayamos decantado por usarlo de manera preeminente para la mayoría de nuestros proyectos.

En proyectos reales, lo más habitual es que no sea solo una cosa, sino una combinación. Por ejemplo, una web corporativa que tiene un blog y algún tipo de sistema de conversión (tipo formularios, reservas, etc.).

Elementos clave de WordPress

Después de ver cómo se estructura WordPress por dentro, es fácil quedarse con la idea general, pero cuando te pones a trabajar con él empiezan a aparecer conceptos que conviene tener algo más claros.

Porque una cosa es entender que existen núcleo, tema y plugins, y otra distinta es saber cómo se traduce eso en el día a día cuando estás construyendo o gestionando una web.

Por eso, más allá de la teoría, hay algunos elementos clave que merece la pena conocer con un poco más de contexto, ya que son los que realmente vas a tocar en cuanto empieces a usar WordPress de verdad.

Temas

Los temas son los que definen el aspecto visual de la web. Desde la estructura hasta los estilos, todo pasa por aquí. Además, desde el tema, se pueden añadir funciones que extiendan la base de WordPress. Esto permite crear temas a medida para adaptar estética y funcionalmente una web a las necesidades del proyecto.

Por este motivo en un tema puede trabajar, y de hecho trabajan, tanto el maquetador como el programador. Uno centrado en el aspecto visual y otro en las funcionalidades.

Igualmente debes tener en cuenta que no todos los temas están igual de bien planteados, y cuando trabajas sobre uno demasiado cargado o mal estructurado, es común encontrarte con limitaciones a la hora de personalizar o incluso con problemas de rendimiento.

Una cosa interesante aquí es que, cuando se trabaja con un tema existente que no es tuyo o cuando no quieres tocar la base del tema, puedes trabajar con temas hijo. Esto funciona a modo de red de seguridad donde puedes añadir cosas sin tener que tocar los archivos originales. Si te interesa el tema, aquí tienes una guía paso a paso sobre cómo crear un tema hijo en WordPress.

Plugins

Los plugins son lo que convierten WordPress en una herramienta realmente potente. Permiten añadir funcionalidades sin necesidad de desarrollarlas desde cero. Con ellos podemos convertir, por ejemplo, una web corporativa en una tienda online.

También podemos crear nosotros mismo nuestros plugins, para añadir funciones sin tener que tocar el tema. Lo que es especialmente interesante cuando trabajamos en un entorno que no hemos creado nosotros.

Ahora bien, no todo es instalar plugins sin control. Cuantos más añades, más posibilidades hay de conflictos, lo que puede provocar desde pequeños fallos visuales hasta que directamente partes de la web dejen de funcionar. Por eso es importante entender qué hace cada uno y cuándo merece la pena usarlo.

Editor de bloques

El editor de bloques (Gutenberg) es el sistema actual de edición de contenido en WordPress, que sustituye al editor de texto tradicional. Permite construir páginas de forma bastante visual, sin necesidad de tocar código en la mayoría de casos. Esto permite facilitar la tarea de maquetación en la mayoría de los casos.

Aun así, cuando quieres ajustar ciertos detalles, lo normal es complementar con CSS o incluso algo de JavaScript. Es decir, para diseños complejos, sigue siendo necesario hacer un trabajo de desarrollo más tradicional.

Ventajas y desventajas de WordPress en proyectos reales

Como cualquier herramienta, WordPress tiene sus puntos fuertes y sus limitaciones. Se puede hacer de todo, como ya he dicho, pero no siempre es la mejor idea para todo.

Entre sus ventajas podemos destacar:

  • Es flexible, no solo en cuanto a qué se puede hacer. También en quién puede usarlo, desde particulares hasta profesionales.
  • Tiene una comunidad enorme. Esto hace que tengas mucho soporte ante problemas.
  • Hay miles de plugins y recursos disponibles, tantos que la mayoría de necesidades pueden cubrirse con ellos.
  • Permite escalar proyectos bastante bien. Un blog puede convertirse en un portal y este después en una tienda…

Pero también tiene desventajas:

  • Puede volverse complejo si no se estructura bien. Esto es aún más serio cuando varias manos han intervenido.
  • El abuso de plugins suele traer problemas, como tiempos de carga más altos, incompatibilidades entre ellos o dificultades a la hora de mantener el proyecto actualizado.
  • Requiere mantenimiento, lo que no es una sorpresa, pero debe tenerse en cuenta.

De hecho, es bastante común encontrarse con errores concretos que al principio parecen difíciles de entender cuando un proyecto es muy grande e intervienen muchos factores. De hecho, en este mismo blog tengo ejemplos reales que me voy encontrando y cuya depuración a veces supone un desafío.

Cuándo usar WordPress y cuándo no es la mejor opción

WordPress es una buena opción en muchos proyectos, pero no siempre es la mejor. Antes de decidirte, merece la pena pararse un momento y entender qué necesitas realmente, porque ahí es donde suele estar la diferencia entre un proyecto que funciona y otro que acaba dando problemas.

Tiene mucho sentido utilizar WordPress cuando buscas una solución flexible que puedas gestionar tú mismo sin demasiadas complicaciones y que, además, pueda crecer con el tiempo. En este tipo de escenarios encaja especialmente bien webs informativas, blogs o proyectos que combinan varias funciones (contenido, captación, alguna integración básica…).

En mi experiencia, cuando el proyecto está bien planteado desde el inicio, WordPress permite avanzar bastante rápido sin renunciar a personalizaciones importantes.

Ahora bien, no es raro verlo en contextos donde no encaja tan bien. Por ejemplo, cuando se necesita desarrollar algo muy específico y se acaba forzando el sistema a base de plugins o soluciones poco naturales. En esos casos, lo que al principio parece una ventaja (rapidez de desarrollo) suele convertirse en una fuente de problemas a medio plazo relacionadas con el rendimiento, mantenimiento o dificultad para escalar ciertas funcionalidades.

También ocurre cuando, en un proyecto, WordPress se utiliza solo como base pero no se aprovechan sus propias funcionalidades. Ahí suele tener más sentido plantear otra solución o incluso partir desde cero, porque el coste de adaptación acaba siendo mayor que el de construir algo más ajustado desde el principio.

Evidentemente, no siempre es fácil tener esto claro al inicio, sobre todo si no vienes del mundo del desarrollo. Pero precisamente por eso es importante entender bien estos matices antes de tomar una decisión, o contar con alguien que pueda orientarte en función de lo que realmente necesitas.

WordPress y SEO

Uno de los motivos por los que WordPress se ha popularizado tanto es porque, bien configurado, funciona muy bien a nivel SEO. De base tiene casi todo lo necesario para que sin pararte, de manera natural ya estés indexando contenido en buscadores.

Permite estructurar contenidos, trabajar bien las URLs, optimizar textos, etc. Además, existen plugins que facilitan mucho este trabajo y lo extienden. Cosa que se vuelve imprescindible en proyectos grandes, donde el posicionamiento suele llevarlo gente de marketing y necesitan un trabajo más quirúrgico.

Eso sí, WordPress facilita mucho el trabajo SEO, pero no posiciona por sí solo. Lo que marca la diferencia es cómo trabajas el contenido y la estrategia a largo plazo. Por lo que si montas una web pensando que por sí sola va a hacer que aparezcas en primer lugar, quizá no tienes muy claro cómo funciona el posicionamiento. Cosa normal, por otro lado, si no te dedicas a esto.

En mi caso es bastante común que me pidan presupuesto de desarrollo y me pregunten cómo trabajarás el SEO. Ahí es donde tengo que explicarles que posicionar es un trabajo en sí mismo y que además debe hacerse de manera continua. De este modo bajo a tierra las expectativas iniciales del cliente y las reoriento a la realidad. A partir de ahí, es cuando se puede empezar a trazar un plan que le lleve a las que inicialmente tenía.

¿Necesitas un desarrollador WordPress?

Esta es una de las preguntas más recurrentes que suelen hacerme cuando digo a qué me dedico. Y la respuesta que siempre doy es: depende de lo que quieras hacer.

WordPress permite hacer muchas cosas por tu cuenta, especialmente en proyectos pequeños. De hecho, si estás empezando, es muy probable que puedas apañarte sin ayuda externa. En ese sentido, hace tiempo publiqué un manual de introducción a WordPress pensado precisamente para dar esos primeros pasos sin complicarse demasiado.

Pero cuando la web empieza a crecer, suele ocurrir que en ese punto empiecen a aparecer problemas de rendimiento o limitaciones en el diseño que no eran evidentes al principio.

En esos casos, contar con un desarrollador WordPress freelance puede definir el resultado final del portal, sobre todo para plantear bien la estructura desde el inicio, evitar problemas que luego son más difíciles de corregir y escalar con funciones que amplíen lo que originalmente era «algo sencillo».

Si tras leerte el artículo has entendido un poco cómo funciona, qué puedes hacer con él y en qué casos tiene sentido usarlo, te será mucho más fácil decidir si te compensa hacerlo por tu cuenta o apoyarte en un profesional.

Lo que debe quedarte claro, a fin de cuentas, es que WordPress es una herramienta muy potente, pero como cualquier herramienta, todo depende de cómo se utilice.

Jesús Tovar - Desarrollador web freelance Sevilla

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *